Lo devastador que resulta ser el Alzheimer tanto para el paciente como para el circulo inmediato de personas que le rodean es una razón de peso para que diversos grupos de científicos trabajen sin descanso en busca de un remedio definitivo, es así como ante la inquietud respecto a si es posible curar el Alzheimer, aunque todo parece indicar que sí, de momento solo se han concretado algunos medicamentos que hacen parte del tratamiento contra el Alzheimer para controlar o evitar sus síntomas.

Al tratarse de una enfermedad progresiva que afecta la memoria y los procesos mentales, los síntomas del Alzheimer se concentran en su mayoría en la dimensión cognitiva, de esta manera la persona tendrá una tendencia a los delirios, a confundirse constantemente, a la disminución de su capacidad de concentración y de crear nuevos recuerdos; la falta de control del comportamiento, los cambios de personalidad y los altibajos emocionales hacen parte de las implicaciones de este mal.

Una cura para la enfermedad roba memoria

Tras décadas de mucha investigación, derrotar al Alzheimer se mantiene como una lucha constante alimentada por diversos ensayos clínicos e incluso exploraciones que le apuestan a soluciones que no incluyan fármacos.

Considerando que hasta ahora no existe claridad suficiente sobre como impedir las mutaciones genéticas que incrementan las posibilidades de padecerlo, ni la manera de detener la marcada muerte de neuronas o quizás el poder impedir la alteración de las proteínas que se extienden por las regiones del cerebro, los científicos se debaten sobre si realmente están tomando el camino correcto.

Mientras se insiste en que frenar la progresión y retrasar el inicio corresponden a metas mucho más realistas, los tratamientos para el Alzheimer van y vienen con sus respectivos efectos secundarios, y es que la complejidad de esta enfermedad permite perspectivas positivas y negativas que a fin de cuentas no consiguen frenar una dolencia que se ha convertido en causa de muerte.

Evitar la degeneración del cuerpo humano

Tal y como un auto que acumula óxido y que poco a poco presenta deterioro en sus piezas, el cuerpo humano es más vulnerable de lo que creemos, prueba de ello es el incremento de las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

De momento, son los medicamentos ideados para incrementar los neurotransmisores del cerebro, los que se vienen recetando como parte de un tratamiento que incluye la intervención de diferentes profesionales de la salud (geriatras, terapeutas ocupacionales, psiquiatras y médico de cabecera) hasta rutinas de ejercicio y cuidados con la alimentación.

Por lo anterior, el trabajo es arduo para quienes están comprometidos con esta causa, la cual demanda establecer los verdaderos factores de riesgo en pro de una cura definitiva, algo también bastante trascendente es encontrar una manera más efectiva de cuidar la salud del cerebro.